Por primera vez en mi vida decidí no tener ningún plan y se siente muy extraño.
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En estos últimos años mis planes y esperanzas recaían en hacer cosas que me dieran estructura y previsibilidad, cosas que me permitieran sentir que estaba moviéndome en dirección al futuro, pero este año me agarró el ataque y no quiero hacerlo. Las cosas ya no funcionan así para mi.
Es rarísimo porque cuando por fin que se exactamente lo que quiero hacer de mi vida me doy cuenta que mi prioridad ahora es otra y que muchas de esas cosas (en las que me la pasaba invirtiendo mi tiempo y mi mente) prefiero hacerlas más adelante. Años enteros de conocerme para encontrar una respuesta y lo único que me nace hacer es recorrer otro camino ¿? Está para meterme un voleo en el orto pero bueno, lo acepto, me siento tranquila así. Ya no quiero ver tan a futuro, solo quiero resolver lo inmediato, lo que puedo controlar hoy y ya. Y me parece bien, estoy conforme con mi decisión.
Sin embargo estas últimas semanas me tienen como a un perro esperando a su dueño. Estoy un poco inquieta y chinchuda y me cuesta entenderme. Tengo algunas cosas que hacer pero no me satisface hacer ninguna y para hacerlas y que salgan bien necesito ponerle un poco de onda que no tengo ganas de poner. Que se yo, mal ahí, pero curiosamente también estoy bien con eso.
Lo que más me molesta de todo esto es que me aburro, no sé si es real o mental pero me aburro. Siento que tengo que estar haciendo algo productivo o útil pero no se qué sería eso y no me sale inventarme alguna actividad porque siento que es en vano. No quiero mirar videos ni películas, no quiero estar haciendo boludeces quiero hacer algo que se sienta de verdad.
Se me pasan los días esperando algo que no sé si va a llegar, aunque eso no es lo importante acá porque sé que va a llegar, pero el esperar que suceda es muy extraño. Siento que estoy dando vueltas.
Es extraño porque, a pesar de sentirme inquieta e incluso desesperada por "avanzar", siento que no tengo que hacer nada todavía, es como si estuviera aguardando instrucciones. Por eso no puedo forzarme a hacer cosas importantes o significativas ni elegir un rumbo nuevo para mi vida porque no siento que tenga que hacerlo. No es el momento ahora. Siento que todo lo que elija desde este lugar va a "estar mal" y va a nacer de la desesperación de tener un sentido. Se que cuando tenga que hacer algo voy a saberlo y lo haré sin problemas pero por ahora me toca quedarme así, quieta, esperando luz verde para poder avanzar.
Por supuesto que haber pegado un volantazo es algo que elegí conscientemente y estoy contenta de haberlo hecho porque me acerca a la vida que realmente quiero, pero este momento de gestación de una nueva realidad es tan rara, me siento un poco desencajada.
Claro, es eso lo que está pasando y es algo que nunca me paso antes, estoy cambiando de realidades. Estoy dejando una vida atrás y yendo hacia otra, aunque físicamente todavía no haya sucedido, mental y espiritualmente ya no estoy más ahí.
Aunque tampoco estoy segura de sentirme del todo lista para enfrentar un cambio de tal magnitud, es que te juro que se viene heavy. Pero bueno, eso tampoco importa porque siento que cuando menos me lo espere mi vida se va a dar vuelta como una media y no me va a quedar otra que adaptarme a esa nueva realidad. Ahora estoy en ese limbo, en el que todo sigue igual pero en el fondo todo se siente distinto. Estoy como en el ojo del huracán, todo es silencio y calma pero inquieta porque sé que en cualquier momento se va al tacho. Pero no el el mal sentido eh, digo que el cambio es inminente y viene acercándose silenciosamente pero a pasos agigantados, pienso que estos días de estar un poco aturdida y sin mucho por hacer van a ser mis últimos días de vacaciones por decirlo así, días que extrañaré cuando esté saturada haciendo cosas nuevas.
Este momento de transición es lo mas raro del mundo, me siento perdida pero a la vez siento que se perfectamente lo que hago. Me salgo de la vaina por hacer algo que sea significativo y me de esa sensación de estar en control, de saber que va a pasar pero realmente no puedo hacer algo "mas grande". Tampoco me puedo quejar, por más que quiera no hay otra cosa que pueda hacer más que esperar. Lo siento adentro.
Y está bien, supongo. La vida es equilibrio, hay momentos en los que se hace y momentos en lo que se deja ser. Hoy estoy experimentando por primera vez conscientemente el dejar que las cosas sucedan por sí solas y me lleven a donde quiero estar. Es tan extraño para mí dejar de meter mano y fluir sin embargo acá estoy haciendo lo que siento es lo correcto.
Extrañaba andar por acá y escribo esto para sacudir un poco el aburrimiento de mi cabeza, perdón por el poco esmero jeje. De reco musical les dejo la canción que escuché mientras escribía el posteo, no tiene mucho sentido pero va como piña jaja.
Nos vemos la próxima, besito.
Claro, es eso lo que está pasando y es algo que nunca me paso antes, estoy cambiando de realidades. Estoy dejando una vida atrás y yendo hacia otra, aunque físicamente todavía no haya sucedido, mental y espiritualmente ya no estoy más ahí.
Aunque tampoco estoy segura de sentirme del todo lista para enfrentar un cambio de tal magnitud, es que te juro que se viene heavy. Pero bueno, eso tampoco importa porque siento que cuando menos me lo espere mi vida se va a dar vuelta como una media y no me va a quedar otra que adaptarme a esa nueva realidad. Ahora estoy en ese limbo, en el que todo sigue igual pero en el fondo todo se siente distinto. Estoy como en el ojo del huracán, todo es silencio y calma pero inquieta porque sé que en cualquier momento se va al tacho. Pero no el el mal sentido eh, digo que el cambio es inminente y viene acercándose silenciosamente pero a pasos agigantados, pienso que estos días de estar un poco aturdida y sin mucho por hacer van a ser mis últimos días de vacaciones por decirlo así, días que extrañaré cuando esté saturada haciendo cosas nuevas.
Este momento de transición es lo mas raro del mundo, me siento perdida pero a la vez siento que se perfectamente lo que hago. Me salgo de la vaina por hacer algo que sea significativo y me de esa sensación de estar en control, de saber que va a pasar pero realmente no puedo hacer algo "mas grande". Tampoco me puedo quejar, por más que quiera no hay otra cosa que pueda hacer más que esperar. Lo siento adentro.
Y está bien, supongo. La vida es equilibrio, hay momentos en los que se hace y momentos en lo que se deja ser. Hoy estoy experimentando por primera vez conscientemente el dejar que las cosas sucedan por sí solas y me lleven a donde quiero estar. Es tan extraño para mí dejar de meter mano y fluir sin embargo acá estoy haciendo lo que siento es lo correcto.
Extrañaba andar por acá y escribo esto para sacudir un poco el aburrimiento de mi cabeza, perdón por el poco esmero jeje. De reco musical les dejo la canción que escuché mientras escribía el posteo, no tiene mucho sentido pero va como piña jaja.
Nos vemos la próxima, besito.
Recomendación musical
Rammstein - Mein Herz Brennt.
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